En el hinduismo, Lakshmi es considerada la diosa que encarna todas las riquezas materiales y espirituales, así como toda la belleza del mundo. En ocasiones, es comparada con Afrodita o Venus, según la leyenda que se cuente.
Se dice que su nombre es derivado del sánscrito y significa “meta”, lo que le hace representar una de las metas que todxs queremos alcanzar: prosperidad espiritual y material. También se cree que quienes la adoran conocen la felicidad de inmediato.
Yo tuve mi primer acercamiento a Lakshmi en 2018, cuando mi excuñada viajó a India y, a su regreso, me regaló un póster de Lakshmi sentada junto a Vishnu. Lakshmi llegó a mí en un momento en el que, sin saberlo, yo la necesitaba mucho. Aunque no lo sabía, lo intuí de inmediato. Me sentía estancada en la vida, lejos de mi propósito y tenía muchos problemas económicos. Investigué sobre ella y desde entonces, la tengo en mi altar.
Conectar con Lakshmi me ha inspirado a moverme por lo que quiero lograr y, aunque el proceso no ha sido fácil ni termina, ya no me siento estancada y tengo la certeza de que estoy en el camino correcto.
Lakshmi nos enseña que podemos ser prósperxs y abundantes en muchas áreas de nuestras vidas, nos dice que podemos tener dinero, salud, belleza, suerte, amor, bienestar, humildad, desapego, sabiduría y mucho más. Todxs tenemos a la energía de esta diosa dentro de nosotrxs, solo debemos encontrar la confianza para manifestarla.
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