Muchas personas me preguntan si es bueno hacer rituales cuando hay eclipses y yo, parafraseando a El de las trufas, respondo: “hagan lo que quieran, yo no soy su mamá”. Bueno, ya, fuera de bromas, hay dos grandes líneas de pensamiento sobre este tema y hoy te las voy a contar.
Primero, tenemos a lxs que dicen que NO hay que hacer ningún tipo de actividad relacionada con el movimiento de energía en días de eclipse como, por ejemplo, yoga, meditar, leer el tarot, cargar cristales y, por supuesto, realizar rituales.
Incluso hay gente que dice que en los eclipses no se manifiesta ni se hace lista de intenciones y, heme aquí, manifestando mi sitio web y tienda en línea en plena temporada de eclipses 2022.
Pero por qué? Según creencias muy antiguas de distintas culturas ancestrales, cuando ocurre un eclipse, se abren portales energéticos a través de los cuales todo tipo de energía puede pasar, es decir, energías positivas y negativas.
Es verdad esto? Bueno, aquí es precisamente donde entra tu discernimiento, tú eres quien decide estas creencias milenarias de múltiples culturas resuenan contigo o no.
Después, tenemos a lxs que dicen que SÍ es bueno hacer rituales cuando hay eclipses, pues, hay muchísima energía disponible que se puede aprovechar para que tu ritual sea mucho más potente.
Entre las creencias que apuntan más al no hacer rituales en eclipses, también se dice que la falta de luz en el momento del eclipse permite que pasen “energías oscuras” o negativas y “se te peguen” o te empiecen a molestar.
En la antigüedad, se asociaban los eclipses con acontecimientos negativos como guerras, enfermedades, hambruna y otras desgracias. Esta idea de negativizar los eclipses se fue transmitiendo a través de los años y, aunque ahora no nos lo digan, seguro que eso sigue persistiendo en el inconsciente colectivo.
Personalmente, creo que lo mejor es prestar atención a cómo nos sentimos en el momento de realizar un ritual -haya o no haya eclipses-, si algo en nuestro cuerpo nos dice que mejor lo hagamos otro día, dejémoslo para después.
Si, por el contrario, sientes muchas ganas de hacer el ritual, entonces, es el momento! Escucha tu intuición, confía en ella y haz lo que te parezca mejor a ti, ya que eso es lo que realmente cuenta.
